Las plantas hidroeléctricas, son las encargadas de convertir la energía del agua en energía eléctrica.
La turbina como tal, es la encargada de transformar la energía hidráulica en energía mecánica.
El generador convierte la energía mecánica transferida por la turbina, en energía eléctrica.
La turbina es el alma, es el elemento principal para generar la energía y dependiendo del tipo de turbina que se utilice es la de mayor o menor transferencia de energía.
Las turbinas pueden clasificarse de distintas maneras.
Si se toma en cuenta la forma de actuar del agua:

Se encuentran las turbinas de acción, en las que la energía del agua a la salida del distribuidor, y por intermedio de un chorro, es toda energía cinética, como las turbinas tipo Pelton.
Las turbinas de reacción, son de admisión total, es decir, el fluido entra al rodete
Por toda la periferia y sale en la parte inferior creando una reacción a diferencia de lo que ocurre con las turbinas Pelton.
En este grupo, se encuentran varios tipos de turbinas:
Las turbinas Francis, que son radiales o mixtas, y las turbinas Hélice, Kaplan y Bulbo, todas ellas axiales.
Se denominan axiales o radiales, según como la columna de líquido se desplace en el rodete a lo largo del eje de rotación, o bien normalmente al mismo, es decir, de forma radial.
Las turbinas también se pueden clasificar según se utilicen para saltos:
De poca altura (Francis y de hélice, saltos que no sobrepasen los 10 m y grandes caudales de incluso centenares de metros cúbicos).
Para saltos de mediana altura y elevados (Francis, hasta unos 400 m y caudales medianos o Pelton con poco caudal).
Para saltos de gran altura (superiores a 1700m y caudales pequeños) se utiliza turbinas Pelton.
Los materiales utilizados para la fabricación de una turbina pueden ser de fundición, de acero, parte de fundición (los cubos) y parte en chapa de acero estampada (álabes); de bronce, y de acero inoxidable al cromo-níquel.